
Tito el Bambino vivió una peculiar jornada en la Quinta Vergara. Con la convicción absoluta de entrar a ganarse todo lo posible, el puertorriqueño no escatimó en esfuerzos por llevarse a lo menos una Gaviota. Quería dos. Aunque tenía a un público cautivo al frente, bailando frenéticamente con sus temas, empezó desde temprano a insinuar, como que no quiere la cosa, que quería llevarse todo.
A eso de las 1:16 de la mañana salió al escenario de la Quinta Vergara para continuar activando al público luego de Américo. Se presentó con una mini película, la cual dejaba como moraleja que hay que dejar de ser individualista para tener un mundo mejor, y fue así como “El Patrón” bajó del cielo de la Quinta en una plataforma, con miles de gritos de respaldo.
Tras pocos minutos de show, Tito dejó claro que haría cualquier cosa para enardecer aún más los ánimos de su fanaticada presente: recurrió a la improvisación reggaetonera de la tradicional expresión "mijito rico", mandó saludos a su familia, a Dios y tanteó constantemente el apego del respetable.
“¿Seguimos o nos vamos?” preguntaba Tito tras cuarenta minutos de espectáculo, de los cuales algunos se le fueron conversando con el público. Aprovechó de felicitar a Américo, La Noche, Fanny Lu, Anahí y Beto Cuevas. Poco después le llegó la primera Antorcha. Entretanto, azuzaba al público para que le pidieran la Gaviota, en una insólita dinámica que superó incluso las mañas del "Puma" Rodríguez en 1988, el cual al menos usó indirectas. Tito no se anduvo con rodeos y pedía su Gaviota sin asco.
Había más. El intérprete de "El amor" subió a Adriana Barrientos al escenario, la cual evidentemente no daba en sí de jolgorio. Saltó, abrazó al artista, bailó y fue feliz por un minuto. Aunque la escena levantó pifias parte del público. Él, galán total. Le dio una flor y se arrodilló ante ella.
Cuando el reloj marcaba las 2 de la mañana y 28 minutos, Tito recibe su antorcha de oro. Agradeció al público por el premio e inexplicablemente, repitió la canción "Mata", que acababa de interpretar, siendo que aún le quedaban éxitos.
A pesar de que hasta sus bailarines pidieron la Gaviota y tenía al público de su lado, el trofeo se demoró un poco pero finalmente llegó. Tito no se quedó tranquilo y siguió con su espectáculo, y parecía que nada lo sacaría del escenario hasta la mañana, pero finalmente se terminó todo abruptamente, poco después de finalizda la transmisión televisiva.
LA VERSIÓN DE TITO
Tito habló después del show y expresón que "estábamos emocionados, no queríamos romper las reglas, pero quién para a un corazón alegre(...)El público quería entregar gaviotas".
LA VOZ ELECTRÓNICA
En internet, que ha sido el gran hervidero de opinión pública en este Festival, la masa electrónica se mostró algo fastidiada con la actitud de Tito de pedir sus propios trofeos y ofrecer un show que al lado del de Américo, se vio pálido en sensibilidad y fondo real. En Twitter fue bautizado implacablemente como "Tito el Mendigo", por pedir tanto premio, y en Facebook le armaron más de un grupo criticando su accionar, algunos de los cuales en pocas horas sumaron miles de adherentes. Fueron las dos caras. Mientras su público bailó entusiastamente, los que no pagaron para verlo rabiaron desde sus casas. Uno no sabe para qué lo veían si bastaba cambiar de canal, pero así es el Festival, se termina viendo de todas maneras.
fuente: terra.cl


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